BUENOS AIRES.- La percepción internacional de los argentinos está experimentando un cambio silencioso pero consistente, revelando una sociedad con el «corazón en Occidente y la cabeza en Oriente». Un nuevo estudio de Creencias Sociales 2025 de Pulsar.UBA (IGEDECO, Facultad de Ciencias Económicas) detectó que, si bien Estados Unidos conserva su lugar como referente cultural, China ha superado a la potencia norteamericana en imagen favorable, impulsada por criterios de «utilidad económica».
El relevamiento mostró que la imagen positiva de China creció del 57% al 62% de las opiniones favorables, consolidándose como una potencia con la que «conviene» relacionarse. En contraste, la imagen de Estados Unidos cayó levemente (del 62% al 59%). Los investigadores subrayaron que este proceso de acercamiento a China se ordena por el pragmatismo y la lectura del poder emergente, lejos de cualquier afinidad ideológica.

El podio estratégico y la caída del «modelo»
Consultados sobre con qué país debería relacionarse Argentina estratégicamente, Estados Unidos sigue liderando, seguido por Brasil y China en tercer lugar. Esta configuración estratégica goza de un consenso transversal entre simpatizantes del peronismo, La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio.
Sin embargo, la influencia aspiracional de EEUU como modelo de vida está decayendo. Al preguntar a qué país les gustaría que Argentina se parezca en costumbres y estilo de vida, España lidera con el 15%, superando a Estados Unidos (14%). Los investigadores advirtieron que la preferencia por la potencia norteamericana cayó 6 puntos porcentuales entre quienes tienen nivel universitario, y se explica por la diversificación de preferencias.

Las consecuencias del relato antiargentino
El estudio también alertó sobre un profundo pesimismo en la autopercepción nacional. Pese a que la economía argentina se ubica en el puesto 23 del ranking mundial, la percepción promedio de los encuestados la sitúa en el puesto 102, casi cien escalones por debajo de su posición real.
Este desencanto se enlaza con la desconfianza respecto a las posibilidades de progreso, con solo el 54% de los simpatizantes de LLA y el 44% del peronismo creyendo que estudiar y trabajar garantizan una buena posición económica. Este clima de pesimismo tiene una expresión visible en el deseo de emigrar: casi el 40% de los argentinos de 18 a 29 años considera irse a vivir a otro país.

Podés leer el estudio completo acá:















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