BUENOS AIRES.- Tras el contundente triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas del domingo, el presidente Javier Milei encabezó este jueves en la Casa Rosada una cumbre con 17 gobernadores y tres vicegobernadoras. El encuentro sirvió como una señal de apertura política hacia las provincias, pero también como un movimiento estratégico para contener y reequilibrar la intensa interna que sacude al ecosistema libertario.
El Presidente amplió la mesa de diálogo sumando a todo su Gabinete y, de manera notoria, al asesor estrella Santiago Caputo, quien habitualmente se mantiene alejado de las actividades institucionales. La intención fue clara: Milei buscó pausar los enfrentamientos abiertos sentando a su lado tanto a la secretaria general, Karina Milei, como al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, e incluyendo a Caputo, principal estratega político.
La Lucha por ser el Intermediario con las Provincias
La presencia de Santiago Caputo en la cumbre reavivó los rumores de un inminente cambio de Gabinete que le otorgaría un rol de gestión con firma. Actualmente, los mandatarios provinciales se quejan de un triple comando para la interlocución con el Gobierno, debiendo pasar por Jefatura de Gabinete, el Ministerio del Interior y el subsecretario Lule Menem (mano derecha de Karina).
Caputo busca ser entronizado como el nexo formal y único de la Casa Rosada con las provincias. De concretarse su ascenso, se espera que el equilibrio de poder interno se reordene, poniendo fin a los conflictos que llevaron a la ministra Patricia Bullrich a pedirle al Presidente que unifique los canales de gestión. De hecho, antes de la cumbre, se registraron gestos de distensión forzada, como el abrazo entre Lule Menem y Caputo en Casa Rosada.
Apoyo Clave para el Congreso
La agenda central del encuentro con los mandatarios provinciales incluyó la necesidad de obtener respaldo para la aprobación de leyes clave en el Congreso, incluyendo el Presupuesto 2026 y un paquete de reformas estructurales (laboral, previsional y tributaria).
El vocero presidencial, Manuel Adorni, ratificó la voluntad de «trabajar con todos», aunque la cumbre se realizó sin la presencia de los gobernadores peronistas Axel Kicillof, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela y Gustavo Melella. Según trascendió, los gobernadores se llevaron una buena impresión y adelantaron su apoyo a las reformas, con la promesa de que algunas provincias patagónicas podrían recibir una baja en las retenciones de hidrocarburos.














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