En el diccionario de la política argentina, las palabras suelen cambiar de significado según quién las use, pero pocas veces una expresión generó una reacción tan unánime y creativa como el «me estoy deslomando» de Manuel Adorni. La frase, pronunciada por el Jefe de Gabinete para justificar su estadía en Nueva York junto a su esposa en el avión presidencial, se convirtió instantáneamente en el combustible de una ola de memes que inundó las redes sociales bajo el concepto de trabajadores «deslomados» en la Gran Manzana.
La contextualización de la burla es sencilla pero potente: el término «deslomarse» remite históricamente al esfuerzo físico extenuante, al trabajo de sol a sol que deja el cuerpo agotado. Verlo aplicado a una gira oficial con cenas de sushi y traslados en la flota oficial del Estado, disparó una ironía colectiva.
La red social X (ex Twitter) no perdonó la distancia entre el sacrificio que declama el funcionario y los privilegios de los que goza, contradicción que se potencia al ser el vocero del discurso «anti-casta», y especialmente tras conocerse que su esposa, Bettina Angeletti, fue invitada por Presidencia pese a no tener un cargo oficial.
Y, como si fuera poco, tras conocerse otro viaje a Punta del Este con su esposa, cuyo pasaje en avión privado tiene un valor imposible de justificar con su sueldo. ¿Estamos ante otro destape de corrupción del gobierno libertario?
La selección de los «Deslomados»
A continuación, un repaso por las publicaciones más compartidas que transformaron la queja de Adorni en una pieza de humor popular:



Y por último, un clásico del «deslomarse» argentino:

















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