BUENOS AIRES.- Luego de más de 25 años de negociaciones, este viernes la Unión Europea aprobó el acuerdo con el Mercosur, sentando las bases para la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo. La alianza estratégica, que integrará un mercado de 700 millones de personas y el 35% del comercio global, busca eliminar aranceles sobre el 90% de los bienes y servicios, aunque su implementación final aún depende del visto bueno de la Eurocámara en las próximas semanas.
El acuerdo genera visiones contrapuestas y expectativas moderadas según los sectores económicos, planteando un escenario de ganadores, sectores en transición y desafíos estructurales.
Los sectores que pican en punta
Especialistas y cámaras empresariales coinciden en que los principales beneficiarios en Argentina serán las industrias con ventajas competitivas naturales:
- Agroindustria: Se eliminarán barreras para frutas, aceites, carnes y vinos. Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA) celebran la quita de aranceles para la Cuota Hilton como «oxígeno puro» para la ganadería.
- Energía y Minería: Europa busca asegurar el acceso a materias primas y energía barata, donde Argentina y Brasil tienen un rol protagónico.
- Servicios basados en el conocimiento: La exportación de software y servicios profesionales gana un mercado de altos ingresos.
El desafío industrial y las asimetrías
Desde una perspectiva más cautelosa, analistas económicos advierten sobre el impacto en la producción industrial local, que actualmente atraviesa una caída marcada.
- Sectores sensibles: Las pymes de línea blanca y metalmecánica se ven como las más amenazadas por el excedente europeo que buscará colocarse en la región.
- Plazos de adaptación: Para mitigar el impacto, el acuerdo contempla plazos largos (de 10 a 15 años) para la baja de aranceles en los sectores más sensibles, como el automotriz.
- Cuestión geopolítica: Especialistas señalan que este acuerdo es un intento de la Unión Europea por no perder centralidad ante la disputa entre EE. UU. y China, posicionándose como un socio estratégico para Sudamérica.
El veredicto de las cámaras
El Grupo de los Seis (G6), que nuclea a la industria, el campo y la construcción, expresó su «satisfacción» ante la noticia, entendiendo que Argentina necesita aumentar sus exportaciones para generar empleo de calidad. No obstante, desde la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron que el éxito del convenio dependerá de la capacidad del país para corregir asimetrías: costos logísticos, infraestructura, falta de financiamiento y la modernización del sistema laboral.
En definitiva, mientras el sector primario se prepara para un «despegue», la industria nacional deberá encarar un proceso de reconversión apalancado en la estabilidad macroeconómica para sobrevivir a la competencia europea.
















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